En verano, un aumento de la temperatura ambiente provoca un cambio en nuestras necesidades nutricionales, ya que no necesitamos ingerir la misma cantidad de alimentos para estabilizar y mantener la temperatura corporal.
Sin embargo, es el grupo de personas mayores el que debería estar más atento a su dieta, adaptándola a las estaciones y condiciones climáticas que demandan acondicionamiento de sus necesidades energéticas, hídricas y nutricionales.
Como junio acaba de comenzar y esperamos con ansias los próximos meses, queremos compartir con ustedes algunos consejos para ayudar a las personas mayores a mantener una dieta adecuada durante los meses calurosos.

Aumentar el consumo de líquido

Es importante aumentar la ingesta de alimentos que contengan más agua, ya que la sensación de sed disminuye en las personas mayores, pero aun así se debe intentar aumentar la ingesta de líquidos. SEGG recomienda beber de 2 a 2,5 litros de líquido al día, que no es necesariamente agua. Los zumos de frutas, la leche, los cócteles, las infusiones o la horchata, bebida típica de verano, también son excelentes para aumentar la ingesta de líquidos.

Todo ello, acompañado de fruta de temporada como postre o como aperitivo entre horas, es una dieta adecuada para las personas mayores que se preocupan por su salud en los meses de calor.

Verduras, frutas y hortalizas

Consuma alimentos frescos y ligeros con un alto contenido de agua y fibra, como:
• Verduras y hortalizas: consúmelas a diario en forma de refrescantes ensaladas a base de tomate, lechuga, pepino, repollo, coliflor, brócoli, alcachofa, calabacín, berenjena, pimiento, remolacha, zanahoria, acelga, apio, puerro, cebolla, rábano, nabo, judías verdes, brotes de soja y escarola.
• Frutas: Como hemos dicho, frutas de verano alternativas ricas en agua, como melón, sandía, fresa, cereza, kiwi, piña, higo, manzana … Se pueden consumir en forma de macedonia de frutas.

Ensaladas y cremas frías

La forma de cocinar y preparar la comida es tan importante como la elección de los ingredientes. Cualquier persona a cargo de un mayor dependiente debe tener conocimientos básicos sobre el tema, ya sean familiares o cuidadores profesionales de personas mayores. Con SEGG recomendamos ensaladas, cremas y sopas frías, evitando guisos y sopas calientes, horneados o fritos.
El gazpacho, el ajo blanco y el salmorejo son los platos perfectos para estos meses.

Grasas y proteínas

Durante el verano, las personas mayores deben incluir en su dieta alimentos ricos en ácidos grasos mono y poliinsaturados, como aceite de oliva o aceite de semillas, frutos secos grasos o pescado, ricos en ácidos grasos y omega 3.
Por ejemplo, se recomienda comer pollo o pavo o pescado azul, cocido o asado, mejor que las carnes rojas.
Es de destacar que el consumo de alimentos ricos en calorías, especialmente los que contienen grasas saturadas, debería ser menor.
Cuanto más nos despidamos de este tipo de alimentos durante el verano, mejor.

Alimentación de las personas mayores debe cuidarse en todo momento

La comida es una parte esencial del trabajo de un cuidador de ancianos. El trabajo de estos profesionales es fundamental para que nuestros seniors mantengan una dieta saludable en todo momento y adecuada a sus necesidades. El tutor puede ayudarnos a componer nuestra dieta, trazar un plan nutricional equilibrado y orientarnos en los alimentos más recomendados para cada temporada.

En Servita nuestra misión es proporcionar un enfoque profesional y honesto para el cuidado de nuestros mayores, seleccionar no sólo al personal más experto y cualificado, sino también al que pueda proporcionar más confianza, honestidad, mejor cuidado y cariño.
Nuestros mayores son lo primero, y tu tranquilidad, también.